
Es para partirse de la risa. Y la cosa es que el personal se lo cree. Pero:
“¿Van a ponerse de acuerdo en el asunto del aborto? ¿En cómo resolver la crisis? ¿En dejar de robar a manos llenas a los españoles? ¿En instaurar una verdadera democracia en España? ¡Ojala! Estoy segura de que, si así fuera, el inspector Puelles se sentiría orgulloso de todos ellos, allá en el Cielo. Pero si tal acuerdo no es más que una pose ante lo único que no controlan desde el aparato, que es el terrorismo… lo único que les da miedo, lo único a lo que le tienen el suficiente respeto como para negociar con ello (todos, todos, todos, han negociado con el terrorismo de ETA). Lo único que les deja con el culo al aire, en evidencia: “Somos unos mierdas. Quien no se amedrenta ante nosotros, nos da por el culo ante todos”, si es una pose, que no cuenten conmigo para respaldarla. Me limitaré a preguntarles a los políticos: “Ante este crimen de ETA, ¿qué vais a hacer? ¿Reprimir al pueblo vasco entero? ¿Decirle a Patxi López que para este viaje no hacía falta tanta alforja? ¿Vais a hacer algo concreto, o a seguir dejando que corra la bola?” Pero sé la respuesta: reprimirán al pueblo vasco entero, de la misma manera que reprimen al pueblo español entero con la nueva ley de tráfico, con las nuevas multas diseñadas para esquilmar el bolsillo del ciudadano.
Siempre se dice que los idiotas de las bombas son la coartada para que el régimen persista. ¡Mentira!. El régimen persistirá con esa coartada y mucho más que persistiría sin esa coartada. Las bombas de ETA hacen temblar el régimen, aunque sea durante unos días, no lo fortalecen.
Y ahora, siguiendo el guión que tenéis mamado, diréis que soy una apologista del terrorismo. Mentira. No lo soy, porque soy católica, y creo en los mandamientos de la Ley de Dios, en especial en el quinto, “No matarás”. Pero eso no me impide ver la verdad: ETA deja constantemente al régimen en pelotas ante todos los ciudadanos, a pesar de la cobertura mediática masiva que orienta la opinión hacia chorradas como el separatismo vasco, el neonazismo abertzale y el RH-.
¡Cuanto les está costando cambiar la opinión popular sobre ETA, desde la que tenían los españoles tras aquél atentado que hizo llegar cien metros por delante los atributos del Presidente del Gobierno, Almirante Carrero Blanco, al Cielo, que a él mismo!. Recordadlo bien: askatasuna oinarrizko eskubidea da!
No, cabrones, no esperéis que esta pobre vasca grite otra cosa que “Gora Euzkadi askatuta!”. Es lo que desea. Pero sabedlo: no le importaría poder gritar “Gora Espainia askatuta!”, con Euzkadi dentro de ella. Pero lo que no está dispuesta es a asumir la esclavitud voluntaria repugnante que borreguilmente asume una buena parte de los españoles. Ratas serviles: doala popatik hartzera!”. Sagrario Urruticoetxea
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“¿lleva razón?. Pero ¿ que van a hacer para unirse más?, ¿es que no están lo suficientemente unidos dentro del estado, dónde se han arrogado el monopolio exclusivo de la política en españa, sacándose de la manga una Ley electoral que mantenga ese monopolio?, ¿O quizas se van a unir al pueblo, van a bajar de las almenas del poder usurpado y se van a unir al pueblo español?. ¿o tal vez han decidido desenmascararse y volver al régimen que les dió la vida?. Pero cómo se puede ser tan sirvengüeza. Que se van unir “para luchar contra esa lacra”. Lacra con la que llevan 30 años de negociaciones. Cuando dicen que actuarán dentro del Estado de derecho quieren decir que van a seguir lo mismo, eso es lo que están diciendo.”
El principal problema que tenemos los españoles (sí, sí, los catalanes, vascos… también) NO es ETA. Cuando los criminales de ETA asesinan vilmente, volvemos a escuchar las mismas salmodias de siempre, prietas las bocas, llenas de almas de deseo de justicia: “cada vez queda menos (¡?)…todos acabarán en la carcel…lo unidad de todos, ciudadanos y responsables políticos es clave de la victoria”…El principal problema que tenemos los españoles (sí, sí, incluidos quienes se sienten otra cosa) es que no nos hemos enterado de que ETA y el Régimen de Partidos han nacido del mismo huevo franquista, ambos planteando que había que acabar con la Dictadura, ambos con ‘soluciones’ no democráticas. Se golpean entre sí como los dos personajes de Goya, aporreándose frenéticamente, hundidas las piernas en tierra. Los españoles no hemos ensayado una solución democrática, pero no nos hemos dado cuenta de ello. Demos
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Ahora bien, no hay por qué estár de acuerdo con esto, pues ETA sirve a los intereses del PODER. Pero no sé si lo saben todos sus miembros. En estos momentos, con España a punto de una revuelta popular por causas bien justificadas (hay 1.000.000 familias que no tienen ningún ingreso, con todos sus miembros en paro), el atentado de ETA es una válvula de escape de la olla a presión española, y una excusa para endurecer la represión policial ante toda manifestación. El asesinato del inspector Eduardo Puelles es, además de una canallada, muy perjudicial para los intereses de los que buscamos la libertad en España. Mess
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No es verdad que los terroristas aumenten o disminuyan los atentados según las actitudes del Régimen o la prensa ante ellos, ni atentan contra la libertad de prensa si matan a un periodista; a la libertad, si es un político; a la justicia, si es un juez, etc. Todo eso es propaganda idiota. Los terroristas matan cuando pueden, y sólo al ritmo que pueden Así de sencillo. Su única finalidad es debilitar la voluntad del gobierno para que termine concediendo la autodeterminación. La tregua, ante la promesa de Zapatero de negociar la entrega de las armas a cambio del derecho de los vascos a decidir su futuro (eufemismo de autodeterminación), es la demostración irrefutable de cuál es el único fin del terrorismo. En cada atentando atacan al Gobierno, con la esperanza infantil de que la indignación de la opinión pública se volverá contra éste por su incapacidad de acabar con ETA, y preferir la continuidad del terror a dar el derecho de autodeterminación.
Si fuera director de un periódico nacional, otra cosa distinta seria un periódico vasco, no publicaría la noticia en portada, pero escuetamente relataría con la mayor precisión las circunstancias del atentado, de la víctima, y el móvil independentista de los criminales, pero sin emplear adjetivos denigratorios ni expresar la condena, pues sería el colmo que las personas decentes tengan que aclarar que no aprueban el crimen.
Antonio García Trevijano