La defensa judía
7 Enero, 2009 | por castguer |
Tres d?as antes de que Israel lanzara el actual operativo Plomo Sélido contra el r?gimen de Ham?s en Gaza, el Consejo Legislativo de la agrupaci?n islamista aprob? (24-12-08) la imposici?n de disposiciones cor?nicas como la amputaci?n de manos a quienes robaren, cuarenta latigazos a quienes consumieren alcohol (con el agregado de tres meses de prisi?n si el consumo fuera p?blico), y la pena de muerte para los homosexuales y para quienes ?debiliten el esp?ritu de resistencia del pueblo?, categor?a ?sta en la que cabe todo aquél que no pluguiere al im?n de turno. Tales medidas se tomaron casi sin que los medios europeos las dieran a conocer.
Israel, que padec?a al Ham?s clavado como una cu?a en su frontera meridional, decidi? finalmente poner punto final a los ataques de morteros que por a?os padeci? la poblaci?n hebrea. Cuatro mil obuses se lanzaron desde 2001 contra los habitantes del Sur israel?. Desde agosto de 2005 (cuando la min?scula poblaci?n israelita de Gaza fuera evacuada contra su voluntad) los ataques se multiplicaron por cinco. Sélo durante la supuesta ?tregua? de 2008, Israel fue objeto de ?nada m?s que? 215 misiles del Ham?s.
Si bien es sabido que la agresi?n antiisrael? casi no despierta condenas europeas, podr?a esperarse, por lo menos, que la teocracia que Ham?s implant? desde que se apoder? de Gaza por la fuerza (15-6-07) generara el rechazo del ?progresismo? de los medios.
Ni siquiera lo gener? el ya proverbial asesinato de homosexuales. En Inglaterra, el canal 4 de televisi?n cedi? su espacio para que el gran asesino brindara un mensaje navide?o, y en Espa?a, semanas atr?s, el diario El Pa?s, mundialmente famoso por su obsesi?n antisionista, public? (4-12-08, p?gina 37) un mapa de los pa?ses con los diversos grados de homofobia en el mundo.
En el plano se ve que en Canad?, Espa?a, Gran Breta?a, Sud?frica y Escandinavia el matrimonio homosexual es legal, y que M?xico, Australia, Italia y otros promulgaron leyes contra la discriminaci?n. Bajo color marr?n se muestran los Estados que castigan la homosexualidad con penas que van desde la prisi?n (todos los pa?ses ?rabes) hasta la pena de muerte (Arabia Saud?, Ir?n, y Sud?n).
Lo notable es que en el mapa no aparecen los nombres de estos tres reg?menes represores (a los que acababa de un?rseles Gaza bajo el Ham?s), pese a que el enorme tama?o de sus territorios permitir?a perfectamente mencionarlos explícitamente. Que la omisi?n no es por falta de lugar se ve en que, en contraste, s? aparecen los nombres de pa?ses min?sculos como Seychelles, Madivas o Mauricio, y se detallan todas las islas del Caribe. M?s a?n, en el caso de Chipre el cart?grafo se preocup? en mostrar cada una de las dos partes de la isla (en la zona turca se ve la pena de prisi?n).
Pero su precisi?n se desvaneci? con Ir?n, no mencionado en el mapa, ya que esta verdad podr?a herir las sensibilidades de los islamistas (las ?nicas por las que parecen velar ciertos sectores). Y, previsiblemente, el otro gran omitido fue Israel, que en el mapa aparece mendazmente coloreado como represor. Este enga?o refleja la realidad mediética que sufrimos: sobre Ir?n se tergiversa por omisi?n, y sobre Israel por aseveraci?n.
En la misma edici?n de ese diario (p?ginas 8 y 9), tambiénmiente su enviado Juan Miguel Mu?oz. En un art?culo titulado ?El laborismo israel? se hunde? insin?a que Mosh? Day?n, en 1977, no acept? formar parte del gobierno del Likud liderado por Menajem Beguin. La verdad es que Day?n s? form? parte de ese gobierno, el que logr? la (no mencionada) paz con Egipto hace tres d?cadas.
Sin aportar ninguna cifra comparativa con otros pa?ses, Mu?oz describe a un Israel donde ?un tercio de los ni?os son pobres, y la brecha de la desigualdad alcanza las cotas m?s elevadas del mundo industrializado? (para enterarse de que la brecha entre ricos y pobres es, en Israel, de las m?s peque?as, bastar? con fijarse en la cantidad y el poder de los millonarios en cualquiera de los pa?ses de Europa Occidental, incluido el del mismo Mu?oz, especialista en revisar la paja en el ojo ajeno).
Para adoctrinar m?s que informar, el periodista se remite, como es habitual, a consultar en Israel exclusivamente a ultraizquierdistas trasnochados e irrepresentativos, para luego explicar que élas negociaciones de Camp David con los palestinos fracasaron? y estall? la segunda Intifada?. El motivo del fracaso no es recordado porque ser?a un detalle perturbador: la p?rfida intransigencia del liderazgo palestino que arroj? a su pueblo a interminables ba?os de sangre. Esa intransigencia es, precisamente, lo que la prensa usualmente soslaya.
Con todo, mientras la actual contraofensiva israel? contin?a su rumbo, cabe admitir que en esta ocasi?n la reacci?n mediética ha sido relativamente moderada. Una de las causas de este cambio es acaso que varios gobiernos han atribuido la responsabilidad del enfrentamiento al Ham?s, y no a Israel: Canad?, la Rep?blica Checa, Egipto, y la mism?sima Autoridad Palestina, que notoriamente hizo p?blico su alivio por el desmantelamiento del islamismo en Gaza.
Los medios han morigerado su ret?rica antiisrael?, a pesar de que hab?an soslayado, o crudamente ignorado, el constante ataque de misiles del Ham?s, del mismo modo en que, durante el verano de 2006, ignoraron los centenares de misiles que el Hezbol? lanz? contra el Norte israel?, para despu?s denostar nuestra reacci?n ?desmedida?. Teniendo en consideraci?n ese antecedente, no sorprende ahora que cierta prensa vuelva a presentar el contraataque hebreo como ?desproporcionado?, ya que, ol?mpicamente desentendida de las perpetuas agresiones contra Israel, castiga a la autodefensa hebrea y sus ?proporciones?.
Hacia el fin de la ?Nakba?
En el largo plazo, dos aspectos del antisionismo de los medios son especialmente preocupantes. El primero es que disimulan el hecho de que la agresi?n contra los civiles israel?es no constituye un exceso, sino una polética sistemética de dos bandas terroristas: una, el Hezbol?, que empuja al L?bano a reiteradas cat?strofes, y la otra, el Ham?s, que clama explícitamente desde Gaza por la eliminaci?n de Israel y los jud?os.
El segundo agravante, rayano en el suicidio, es que esa misma prensa hace caso omiso de que el objetivo del Ham?s, el Hezbol?, y el islamismo en general es, adem?s de destruir al Estado jud?o, retrotraer al mundo a la Edad Media. Israel deber?a cosechar la gratitud europea por plantarse frente al islamismo; no la calumnia.
Durante la presente operaci?n Plomo Sélido, la abrumadora mayor?a de los palestinos muertos eran terroristas armados del Ham?s, y la lamentable p?rdida de civiles palestinos se debe a que la banda dispara sus misiles desde zonas densamente pobladas. Entre las muchas llamadas de Israel a la cordura, cabe destacar el? dramático ?de éltima hora? del Primer Ministro israel? a la poblaci?n de Gaza, rog?ndoles que pongan fin a los bombardeos para evitar que el Ej?rcito de Defensa de Israel se viera obligado a reaccionar. Tambi?n se hicieron miles de llamadas telef?nicas a hogares palestinos linderos a bases de operaciones de Ham?s, a fin de que evacuen las ?reas m?s peligrosas.La victoria sobre el Ham?s no se?alar?, sin embargo, el fin del conflicto. Para ello, se requerir? un cambio de actitud generalizada con respecto a Israel.
En efecto, es notable que, aun aquéllos bienintencionados que reconocen la singularidad de la judeofobia y sus monstruosas dimensiones, frecuentemente no ven c?mo el Estado jud?o se ha transformado en el objeto fundamental del odio.
No les llama especialmente su atenci?n que las tres cuartas partes de las condenas de la ONU se hayan ensa?ado contra Israel, ni que ?ste sea el ?nico pa?s del mundo que tenga varias agencias de la ONU destinadas exclusivamente a controlar su respeto a los derechos humanos, ni que Israel es el ?nico pa?s cuya creaci?n es anualmente lamentada internacionalmente.
Recu?rdese que el éltimo 24 de noviembre la ONU conmemor? su D?a de Solidaridad con el Pueblo Palestino, curiosamente el ?nico pueblo que tiene un d?a propio de solidaridad. Pareciera que no cabe la solidaridad internacional con los tamiles, los aymaras, los ibos, los cachemiros, los chechenos, o los neocaledonios, entre otros muchos.
Durante la conmemoraci?n antiisrael?, se proyect? la pel?cula La Terre Parle Arabe en la que se muestra a los jud?os como nazis. As?, bochornosamente, la ONU hace duelo p?blico por seis d?cadas de Israel, el ?nico de sus 192 Estados miembros objeto de tal desprecio. El evento viene a lamentar la decisi?n de la ONU del 29 de noviembre de 1947, que exhortaba a la creaci?n en Palestina de un Estado hebreo y uno ?rabe (en esa ?poca, nadie hablaba de Estado ?palestino?).
Se reuni? en la ocasi?n el Comit? por los Inalienables Derechos del Pueblo Palestino (ning?n otro pueblo tiene en la ONU derechos inalienables), una sesi?n de la Asamblea General sobre éla cuesti?n de Palestina? que adopt? seis resoluciones contra Israel por violaci?n de derechos humanos. (Durante todo este per?odo de la Asamblea, se adoptaron 24 resoluciones por los derechos humanos: 4 contra 191 pa?ses generalmente inmaculados, y 20 contra el jud?o de los pa?ses).
En la historiograf?a reciente del pueblo palestino (en rigor, toda historiograf?a de este pueblo es inevitablemente reciente) la lamentaci?n por nuestra existencia se llama ?Nakba? (?cat?strofe? en ?rabe). La ?Nakba? es el duelo anual palestino por la existencia de Israel, impuesto por Arafat hace un cuarto de siglo.
Los palestinos no sólo parecen no darse cuenta de que la conmemoraci?n de la ?Nakba? es reciente, sino de que si no crearon un Estado propio hasta 1967 no pudo haber sido culpa de Israel, ya que ?ste no controlaba las tierras que dicen reclamar.
La moraleja m?s visible de la ?Nakba? es que, pese a los testarudos argumentos de que los palestinos luchan contra éla ocupaci?n? u otros supuestos defectos de Israel, en realidad siempre lucharon contra la existencia de Israel, sin importar cu?n grande o malvado sea; y por lo tanto no dejan al pa?s hebreo m?s opci?n que la autodefensa o el suicidio. A los israel?es no nos queda otra alternativa que defendernos, puesto que no importa cu?n generosas sean nuestras concesiones y mejoras, ellas son irrelevantes ante la lucha para destruirnos.
La ?nica ?Nakba? real del pueblo palestino es haberse concentrado en la destrucci?n del ajeno, y no en la construcci?n de su propia sociedad. Esa fue su ?Nakba? y ser? necesario que en la conciencia palestina haya una radical transformaci?n sem?ntica del t?rmino (o su eliminaci?n), para que este sufrido pueblo pueda vivir en prosperidad, y en paz con Israel.
Para que ello ocurra, la contraofensiva de estos d?as constituye un paso en la direcci?n correcta: al desarmar enteramente al Ham?s, los palestinos progresar?n, y Occidente se habr? aliviado, aunque probablemente no sabr?n agradecerlo.
Gustavo D. Perednik
Demos: Nosotros no defendemos ni a Israel ni a los Palestinos. Consideramos que matar no se justifica por ninguna cuesti?n. Hoy en el mundo se mata gratuitamente y los que luchan por mantener su poder no se oponen a ello. La vida no es respetada en ningun lugar del Planeta.



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